Cómo elegir una barbacoa de carbón
Lo primero es la superficie de cocción: calcula unos 500 cm² por cada dos o tres comensales y piensa si cocinas siempre para la familia o también para grupos. Después fíjate en el control del calor. Una parrilla regulable en altura, una cesta de carbón ajustable o rejillas de ventilación te permiten pasar de un asado rápido a una cocción suave sin quemar la comida.
La tapa marca una diferencia importante: con ella puedes hacer costillas, piezas grandes o pollo entero con calor indirecto, y sin ella la barbacoa queda limitada a la parrilla directa. También conviene revisar el material y el grosor del acero, porque una chapa fina se deforma con el calor. Por último, valora detalles prácticos como un cajón de cenizas extraíble, ruedas para moverla y estantes laterales donde apoyar platos y utensilios.
















