Cómo elegir cámaras térmicas portátiles
Empieza por la resolución infrarroja: cuantos más píxeles térmicos tenga el sensor, más fácil será distinguir detalles pequeños y separar zonas próximas con temperaturas diferentes. No la confundas con la resolución de la cámara visual ni con la de la pantalla. La sensibilidad térmica también importa, especialmente si buscas diferencias sutiles en paredes o aislamientos.
Comprueba después el rango de temperatura, la precisión declarada y si permite ajustar la emisividad, un parámetro que influye en la medición según el material. Para trabajar con comodidad, valora la autonomía, el agarre y la posibilidad de guardar imágenes. Si necesitas documentar inspecciones, revisa cómo se exportan las capturas y qué herramientas ofrece el software. Una imagen vistosa no garantiza una medición fiable.

















