Cómo elegir una cama para perros
Empieza por observar cómo duerme tu perro: estirado, de lado o hecho una bola. Mídelo mientras descansa en su postura habitual y busca una superficie útil que le permita cambiar de posición sin quedar encajado. Las medidas exteriores no equivalen siempre al espacio para tumbarse, especialmente en camas con bordes.
Después, valora el soporte y la limpieza. Un acabado esponjoso no garantiza que el relleno sostenga bien su peso; tampoco la altura total de una cama indica el grosor de su base. Una funda extraíble facilita el mantenimiento, mientras que la protección impermeable resulta útil ante escapes. Si el suelo resbala, una base antideslizante ayuda a mantener la cama en su sitio.

















