Cómo elegir una centrifugadora de ensalada
Empieza por la cantidad de hojas que sueles preparar y el espacio que tienes para guardar el recipiente. Una capacidad grande evita repetir tandas, pero pierde utilidad si el aparato no cabe cómodamente en tu cocina. Los litros orientan sobre el tamaño; no equivalen directamente a raciones, porque unas hojas ocupan más que otras y conviene dejar espacio para que giren.
Después, fíjate en el accionamiento: el pulsador puede resultar más cómodo si prefieres evitar el movimiento repetido de una manivela. Una base antideslizante ayuda a mantener el recipiente estable y el freno permite detenerlo sin esperar. Para la limpieza, comprueba cómo se desmonta la tapa y qué cuidados recomienda el fabricante. Un mecanismo difícil de limpiar puede acabar desanimándote a usarla.

















