Cómo elegir una cinta métrica
Lo primero es la longitud. Para casa y bricolaje, entre 3 y 5 metros cubren la mayoría de tareas; si vas a medir estancias completas, te compensan 8 o 10 metros. Las cintas de 30 o 50 metros son para terrenos y obras, y resultan incómodas en interiores.
Fíjate también en el material. La cinta de acero con revestimiento protector aguanta mejor el roce y es más rígida, lo que ayuda a medir en voladizo. La de fibra de vidrio no se oxida ni se estira tanto con la humedad, por eso se usa en exteriores.
Otros detalles que se agradecen: un bloqueo que mantenga la medida fijada, una escala bien legible y un gancho final firme. Si necesitas precisión, busca que indique su clase de exactitud. Y si la vas a llevar siempre encima, el tamaño de la carcasa importa casi tanto como el alcance.















