Cómo elegir luces para bicicleta
Empieza por distinguir entre ver el camino y hacerte visible. En calles iluminadas importa que otros usuarios te detecten; en caminos oscuros necesitas además un haz que permita reconocer obstáculos con antelación. Los lúmenes anunciados orientan, pero no describen por sí solos cómo se reparte la luz: un punto muy intenso puede dejar los laterales demasiado oscuros.
Valora también la autonomía en el modo que realmente utilizarás, no solo la duración máxima. Para trayectos largos conviene reservar margen de batería. Revisa la resistencia al agua, la facilidad para retirar la luz al aparcar y la compatibilidad del soporte con tu manillar o tija. Un montaje firme y una orientación correcta resultan tan importantes como la potencia.















