Cómo elegir un molinillo de café eléctrico
Lo primero es distinguir entre cuchillas y muelas. Las cuchillas cortan el grano y el resultado depende bastante del tiempo de funcionamiento; las muelas permiten controlar mejor el tamaño de las partículas. Si quieres repetir una receta y ajustar el sabor, te interesa especialmente disponer de niveles de molienda.
Después, piensa cuánto café preparas de una vez. Una capacidad mayor resulta cómoda para varias preparaciones, pero no obliga a llenar el recipiente: conviene moler solo lo que vas a utilizar. La potencia no determina por sí sola la calidad del molido. También importan la facilidad de limpieza, el acceso al recipiente y la seguridad de la tapa. Comprueba qué piezas se pueden lavar y cuáles deben mantenerse alejadas del agua.















