Cómo elegir un recogedor con escoba
Lo primero es la altura del mango. Si es demasiado corto te obligará a encorvarte, y si no se ajusta a tu estatura acabarás con molestias de espalda. Un mango extensible o ajustable es la mejor solución cuando barren varias personas en casa.
Fíjate también en el recogedor. Uno de pie, que se maneja sin agacharse, es mucho más cómodo, y el borde de goma o con labio fino evita que se quede polvo en la línea de recogida. Un peine en el filo del recogedor ayuda a limpiar las cerdas de la escoba.
Revisa las cerdas: unas más finas recogen mejor el polvo y otras más rígidas arrastran la suciedad gruesa. Por último, valora si el conjunto se guarda cómodo. Los modelos plegables ocupan menos, aunque cada articulación es un punto más donde puede aflojarse con el uso.
















