Cómo elegir velas aromáticas
Lo primero que conviene mirar es la cera. La de soja y otras ceras vegetales suelen arder de forma más limpia y lenta que la parafina, y por eso son las más recomendables si vas a encender la vela a menudo. Si el producto no indica el tipo de cera, es mejor asumir que no puedes comparar su calidad.
El peso de cada vela determina cuánto te va a durar. Una lata de 70 g es perfecta para probar aromas o para espacios pequeños, pero se acaba pronto; con 100 g o más tienes sesiones más largas. Las horas de combustión declaradas ayudan a comparar, aunque dependen de cómo la uses.
Fíjate también en la intensidad y la familia olfativa: las cítricas y florales funcionan bien en primavera y verano, y las especiadas, amaderadas o de vainilla resultan más acogedoras en los meses fríos. Por último, valora el envase: una lata o un vaso con tapa mantiene mejor el aroma entre usos.

















