Cómo elegir un dispensador de jabón automático
Antes de comprar, comprueba si el dispensador está diseñado para jabón líquido o para espuma: no son intercambiables y utilizar una fórmula inadecuada puede dificultar la salida del producto. También importa la dosis por activación. Si puedes regularla, te resultará más fácil evitar desperdicios y adaptar la cantidad al lavado de manos.
Valora después la capacidad, el espacio que ocupa y cómo se alimenta. Un depósito grande reduce las recargas, pero puede estorbar en un lavabo pequeño. Revisa si necesita pilas o permite recarga y si el acceso al depósito facilita el rellenado. Por último, busca una protección frente al agua adecuada a su ubicación: resistir salpicaduras no equivale a poder sumergirlo o lavarlo bajo el grifo.
















