Cómo elegir una limpiadora de vapor
Empieza por las superficies que quieres limpiar y el tiempo que dedicarás a cada sesión. Para juntas, grifería y rincones, importan la boquilla y la facilidad para dirigir el vapor; para encadenar varias tareas, cobra más peso la capacidad del depósito. Un depósito grande puede reducir las recargas, pero no permite calcular por sí solo la autonomía: también influye cuánto vapor utilices.
No confundas potencia eléctrica con eficacia de limpieza. Los vatios expresan potencia nominal, no cuánto tardará en salir una mancha. Valora también la regulación del vapor, el alcance del cable y los accesorios que realmente necesitas. La presión y el calentamiento anunciados ayudan a comparar, pero no sustituyen la compatibilidad con la superficie ni un manejo cómodo.















