Cómo elegir un monitor de ordenador
Empieza por combinar tamaño, resolución y distancia de uso. Una pantalla más grande no siempre permite ver mejor: si mantiene la misma resolución, los píxeles se hacen más visibles. Full HD encaja bien en unas 24 pulgadas; en 27 pulgadas conviene valorar si prefieres una imagen más grande o una mayor definición para leer texto y trabajar con detalle.
Después, revisa la frecuencia de refresco. Los 100, 120 o 144 Hz aportan más suavidad al desplazarte por documentos y al jugar, aunque no sustituyen a una buena resolución. Comprueba también las conexiones de tu ordenador, el espacio del escritorio y los ajustes del soporte. Una postura cómoda resulta más importante para trabajar varias horas que una cifra llamativa de respuesta.













