Cómo elegir una silla de escritorio infantil
Empieza por el ajuste al cuerpo y a la mesa, no por el color. Al sentarse, el niño debería poder apoyar los pies en el suelo o en un reposapiés, mantener la espalda apoyada y acercarse al escritorio sin elevar los hombros. Si el asiento es demasiado profundo, puede acabar sentado en el borde y perder el apoyo del respaldo.
La regulación de altura ayuda a adaptar la silla, pero no resuelve por sí sola una mesa demasiado alta. Comprueba también que los reposabrazos, si los tiene, no impidan acercarse. Antes de comprar, revisa las medidas del asiento, las indicaciones de uso del fabricante y el espacio disponible. Una silla infantil no encaja necesariamente con cualquier edad o estatura.
















