Qué hace que un clásico de PS2 siga mereciendo la pena
Los mejores videojuegos de PS2 no destacan únicamente por cuánto contenido ofrecen o por su acabado visual. También importa que sus decisiones de diseño sigan teniendo sentido: un desafío que te obliga a observar, un combate que recompensa aprender o una historia que utiliza el escenario y el sonido para transmitir algo. Esa personalidad explica por qué propuestas tan diferentes pueden compartir una selección de imprescindibles.
Conviene separar la calidad de la comodidad. Una cámara limitada, un control rígido o una caída de fluidez pueden molestarte más que a otro jugador, sin borrar los méritos del conjunto. Antes de elegir, piensa qué toleras peor. Así evitarás descartar una gran experiencia por esperar que se maneje como un juego actual.







