Cómo elegir un espejo de maquillaje con luz
Lo más importante no es cuántos LED o bombillas tiene el espejo, sino cómo ilumina tu cara. Busca una luz uniforme, sin sombras marcadas bajo los ojos o la barbilla. Si permite regular la intensidad, podrás adaptarla a la iluminación de la habitación; si ofrece distintos tonos, te ayudará a comprobar cómo cambia el maquillaje entre ambientes.
Después, valora el tamaño de la superficie, la estabilidad y la posibilidad de orientar el espejo. El aumento sirve para tareas concretas, pero no sustituye una vista completa del rostro. Por último, revisa la alimentación: un modelo recargable exige acordarte de cargarlo, mientras que uno conectado necesita una toma cercana y espacio para el cable.

















